Que me rajen los tobillos en el Último Tango, (pero que no sea en París).
Un imperdible me acompaña de la muñeca.
Alrededor de un hilo de seda
Juega al escondite en Caminito.
Bajo el terciopelo de lija
Que envuelve mis rincones,
Se escapan las ideas de cinco quilates.
Ideas de más valor que L´Ange Gardien.
Intentan correr, dejarme sin ropa.
Pero rápidamente encuentro un pañuelo
Y recojo tímidamente a esas sanguijuelas que
Hacen de mis escamas jirones.
Guantánamo será duro,
Pero no es gratis.
La pena se paga con sangre,
Y una pizca de sal.
Las lágrimas saben al Golfo
De Panamá
Que se ahoga con el sudor
De los ruiseñores.
La angustia me da un empujón.
Los dedos de mis pies flotan
Admirando los alfileres
De las rocas que, pacientemente,
Les esperan.
Les esperan.
Solo un poquito
Más abajo.
De forma repentina, Elpis
Pica mis pies
Y me levanta,
Hasta las puertas del ánfora.
Me despido de la ambivalencia
Y persigo la certeza
Por un sendero de adoquines naranjas
Y verdes.
Ya que Spes Ultima Dea
¿O es que no decían
“Sea la esperanza lo último que muera”?
18 de abril de 2017

muy bueno!!! me gusta como describes la angustia, los alfileres de las rocas! y luego q te remontes. Lo único que no entiendo muy bien es lo de 'Guántanamo sera duro, pero no es gratis'. A que te refieres??
ResponderEliminarMuaaaaaaaa (marga)