Miedo

Islas perdidas en mis manos, 
manos de piedra trilladas en arena,
difícil retener los restos de gallos desplumados.

Escuchar balbuceos recién nacidos, 
no queremos cerrar los ojos.
Nos gustaría volver
a momentos en lo que no nos costaba respirar 

El disco duro se ablandó, 
los pulmones sin integrar
y los órganos del distrito, 
se mudaron a Nairobi.

No querían sufrir los abusos de la gente sin noción 
Prefieren lugares donde las personas tienen nueve vidas,
Aún sin reconocer a la muerte
En ese paraíso negro,
 
el luto es de tiempos pasados. 

El apetito de destrucción
no solo se encuentra en la jungla.
los quetzales se funden en sus rojizos pechos
mientras tanto, el búho todo lo anota. 

Resisten los fríos, 
hechos de artificio
no hay llama que les fusile
 
Entumecidos ante las caídas, 
nunca echan a temblar.

Vibran imágenes en nuestros ojos, 
haciendo acopio de paciencia, 

No soltamos la bajera.

2016 

Comentarios

Entradas populares