Commuting, o como en Castellano no disponemos de un término equivalente.
Balas cargadas de pejerreyes en traje.
Me encuentro entre este mar encapotado. Vamos en un submarino. En nuestra cabina flotan de forma desordenada libros de autoayuda, auriculares Con Altura, e imágenes maquilladas.
Una misteriosa octogenaria se amarra concentrada a un alga. Un hombre le mira, parece que le cuesta disimular su desazón. Intento entender el porqué de su espeluznante expresión. Deduzco que le asusta envejecer...
Ensimismada en tal cortometraje me sorprendo al llegar a destino. Entre un desorden ordenado, este cardumen de pejerreyes se dirige hacia sus respectivos rascacielos. Entramos de forma androide, predispuestos a repetir las tareas de ayer mas anhelando que sean otras mañana. Tememos envejecer como el hombre con cara de aversión pero seguimos cargándonos de engreimiento. Todo para al final... ¿firmar hipotecas?

Me encanta, gracias por compartir
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