porque no lo encuentro
Hace unos meses que no escribo (más de 26 en concreto). Creo que las catástrofes en forma de 'notificaciones push' de El País me tienen demasiado ocupada... Como dicen los sexólogos, « el estrés y la ansiedad provocan falta de deseo » (también debe de tocar el literario).
Buscando nuevos estímulos, decidí acudir a los teatros de Madrid; también leí a Garcilaso, Calderón, Almudena Grandes y a Muñoz Molina (entre otros, y con papel y boli al lado). Como si esto fuese poco, decidí maridar esta Cumbiera Intelectual con copas de Pacharán. Después, me tomé tres ibuprofenos. No con el objetivo de apaciguar la resaca incorporal, sino con el de buscar un analgésico que curase mi anti-creatividad.
Tras este intento fallido, seguía seca. Entones, recurrí al botiquín de auxilio que tiene en casa todo millenial de bien: el buscador de Google.(¡Eureka!), encontré ideas interesantes:
"30 ideas que te ayudarán a recuperar la inspiración:
1. Lávate los dientes con la mano no dominante.
2. Lee en primer lugar aquella sección del periódico que habitualmente dejas para lo último.
3...."
Fíjate, la inspiración estaba más al alcance de lo que pensaba.

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